La biología del III Reich o cómo tergiversar la teoría de la evolución.

Darwin nacido el 1809 en Shrewsbury Inglaterra postuló una de las teorías más importantes de la historia de la biología: la teoría de la evolución y selección natural. Educado en una familia anglicana, mostró poco interés en la medicina y en el hecho de convertirse en predicador anglicano, ambas carreras escogidas por su familia. Distintos sucesos -afortunados o no- permitieron el contacto de Darwin con varios intelectuales de la época que estudiaban botánica y la diversidad. Aún así, no fue hasta después de su viaje a bordo del HMS Beagle cuando realizó su teoría de la evolución mediante la selección natural.

Resumía su teoría en la introducción de «El Origen De Las Especies (1859)» de la siguiente forma:

Como de cada especie nacen muchos más individuos de los que pueden sobrevivir, y como, en consecuencia, hay una lucha por la vida, que se repite frecuentemente, se sigue que todo ser, si varía, por débilmente que sea, de algún modo provechoso para él bajo las complejas y a veces variables condiciones de la vida, tendrá mayor probabilidad de sobrevivir y, de ser así, será naturalmente seleccionado. Según el poderoso principio de la herencia, toda variedad seleccionada tenderá a propagar su nueva y modificada forma.

Selección natural de la variabilidad producida por mutaciones. Fuente: evovagario.wordpress.com

La idea principal es que según los genes que heredemos y su expresión tendremos unas características u otras que nos permitirán adaptarnos mejor o peor a nuestro entorno. De modo que las especies que tengan mejores características para adaptarse al medio, se reproducirán más. No obstante, Darwin no hablaba de genes, ni de ADN, ni de meiosis, puesto que no se conocían aún.

Un ejemplo sería: un tipo de escarabajo que sea de color marrón-verdoso, se podrá esconder mejor en un bosque de sus depredadores, puesto que se confunde con el entorno. Un escarabajo de la misma especie de color blanco en el mismo tipo de entorno, se verá mucho más y, seguramente, se podrá esconder menos de sus depredadores. De modo que al cabo de muchos muchos años, habrá más escarabajos marrones que blancos, puesto que habrán sobrevivido más y habrán tenido más probabilidades de reproducirse. Esto es la selección natural.

A pesar de que los intelectuales a mediados del siglo XIX no hicieron mucho caso a Darwin, posteriormente surgieron muchas corrientes filosóficas que tomaban como base su teoría de la evolución. Una de ellas fue el «Darwinismo social». Uno de los principales impulsores de esta corriente filosófica fue el naturalista y pensador Herbert Spencer nacido en el 1820 en Derby (Inglaterra). Esta teoría consiste en aplicar la selección natural como método de evolución en la especie humana, concretamente en lo que es la posición en la sociedad.

Esto ha llevado a tergiversaciones de la teoría de Darwin hasta el punto de creer tener la autoridad para realizar una selección artificial del ser humano según su religión, fenotipo o etnia. A veces se cree que el ser humano es extraordinario, como dicen muchos anuncios; pero del mismo modo puede llegar a hacer cosas extraordinariamente terribles. Hechos ocurridos y olvidados, más deberían permanecer en nuestro conocimiento si no queremos que se repitan.

Está claro que dentro de la especie humana no existen razas, puesto que no hay suficientes diferencias genéticas y fenotípicas para considerarlo razas, como en los perros o los gatos. A pesar de esto, muchas sociedades, organizaciones e ideologías al largo de la historia han insistido en separar el ser humano en razas y fomentar el odio entre ellas. El objetivo de este artículo es explicar un ejemplo del daño que puede hacer mal interpretar, tergiversar la ciencia y el desconocimiento de ella.

Durante el III Reich alemán ocurrieron terribles acontecimientos pero, lo peor de todo, es que los creían justificados. En 1933, Adolf Hitler subió al poder democráticamente pero eliminando posteriormente el senado, las cortes y cualquier símbolo de democracia y libertad. Adolf Hitler y sus secuaces se consideraban darwinistas y creían que su deber era aplicar la selección artificial de la raza que ellos creían superior: la« raza aria»; mientras que las otras debían ser eliminadas para asegurar la supervivenvia del ser humano. De esto se llama Eugenesia. La Eugenesia es la utilización de métodos y procesos que permiten seleccionar artificialmente características fenotípicas del ser humano con el objetivo, según los que seguían esta filosofía, de mejorar el ser humano.

Fuente: http://harunyahya.es/es/Libros/848/los-desastres-producidos-por-el/chapter/1284
Fuente: http://harunyahya.es/es/Libros/848/los-desastres-producidos-por-el/chapter/1284

La gente que se desviaba de lo que los nacionalsocialistas consideraban la «raza aria»: deficientes mentales, físicos, ancianos enfermos, débiles, etc; fueron aniquilados de forma cruel y sin justificarlo a sus familiares. Llegaron  vaciar hospitales enteros diciendo a los familiares que habían sufrido un ataque de corazón u otras muertes rápidas. Esto se puede ver a la película «Amen», donde un cura se da cuenta de las horribles atrocidades que comete el régimen de Hitler e intenta denunciarlo al Vaticano, el cual hace caso omiso.

El genocidio más conocido de los nazis fue el de los judíos. Hitler consideraba que eran una raza débil, peligrosa y que encarnaba el mal. ¡Como si la religión fuera algo genético! La persecución la sufrieron tanto alemanes judíos, como polacos judíos. Podían ser rubios y de ojos azules, pero si eran judíos no se salvaban.  El mismo Hitler dijo: «El Estado debe cuidar que se procreen solamente niños saludables». Y agregó: «Debe declararse no apta para la procreación toda aquella persona que se la vea enferma o que haya heredado una enfermedad y por lo tanto pueda transmitirla.»

“Charles Darwin was not to blame for Adolf Hitler” Fuente: https://thedispersalofdarwin.wordpress.com
“Charles Darwin was not to blame for Adolf Hitler”
Fuente: https://thedispersalofdarwin.wordpress.com

El pobre Darwin no sabía que sus teorías podrían llegar a tergiversarse hasta darse tal insensatez. La locura y la mal interpretación de la ciencia es una combinación que ha costado millones y millones de vidas. Es un hecho que no se debe ni puede olvidarse.

«Quien olvida su historia está condenado a repetirla»

Aclaración del autor: es un artículo de temática sensible y hemos intentado enfocarlo sin especificar mucho y a la vez no omitir información esencial. El objetivo no es relacionar Darwin con Hitler y el nazismo, como muchos artículos hacen, queremos explicar la tergiversación de sus teorías por parte de los Reich alemanes y como no se debe interpretar la teoría de la evolución de Darwin. Del mismo modo, impartir una lección de historia, puesto que a mucha gente le parece aburrida y creemos que es una herramienta indispensable para aprender de los errores del pasado y construir un futuro. 

Más información: ‘From Darwin to Hitler: The Biology of the II Reich, Social Darwinism and the Origins of WWI’

Post original en: http://www.sharpmindsweb.net

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